domingo, 3 de febrero de 2013

Especial Carnaval de Madrid 1913


El "Especial Carnaval de Madrid 1913" desanda cien años en la vida de la ciudad para ser espectadores y testigos directos de las costumbres y los detalles de aquellos festejos.

Las efemérides nos vienen contando el día a día de Madrid a través de las noticias más relevantes y algunas curiosidades directamente relacionadas con la idiosincrasia de los madrileños de antaño. Este especial nos muestra en cada título la imagen de una ciudad diferente y un pueblo muy parecido.
Recordemos que el 2 de febrero fue domingo. Dicho esto ¡Nos vamos de Carnaval!




Día de Carnaval en Madrid 
1913
Lo primero es hacerse con los elementos propios de esta pagana fiesta, con Doña Cuaresma y Don Carnal a la cabeza. Si necesitas algún complemento, en estos comercios encontrarás de todo.






Contado por un testigo
Amaneció el día nublado y el piso cubierto de barro. Lo primero era de esperar, después de un día como el anterior. Lo segundo, o sea lo del barro, era seguro, porque ya sabemos cómo están las calles de Madrid con el trajín de volquetes que cruzan las calles con materiales de desmontes y derribos, y con las zanjas de la luz, el agua y de otros elementos de vida. En estas circunstancias, y azotándonos "a cara un viento frío y húmedo y algunas gotas de agua helada, que de vez en cuando soltaban las nubes para mantener el piso en las condiciones de lodazal perenne, nos lanzamos ayer mañana a recorrer el paseo de la Castellana para conocer el número y calidad de las tribunas levantadas. Estas son muchas, pero sencillas y bastante rústicas, salvo raras excepciones. No se ve arte y gusto más que en un par de ellas ; pero, a la hora en que hicimos nuestro recorrido, las dos estaban bastante "retrasaditas" para la fiesta de la tarde, singularmente la del Círculo de Bellas Artes, que es de más aparato y ornamentación que las demás.

Como Madrid ha modificado su geografía urbana en estos últimos cien años, bueno es que le des un repaso a este fragmento de un plano turístico del año 1909. Te harás una idea de dónde estaban ubicadas las tribunas. De paso, si en las efemérides anteriores te has hecho un lío con la frase "de la Castellana hasta el Hipódromo", aquí verás que aquel espacio se levantaba en la zona que hoy ocupan los Nuevos Ministerios.



En la calle de Alcalá
Desde las primeras horas de la tarde la animación en las calles de Alcalá y próximas era grande. El tiempo despejado hizo salir de casa a millares de personas que desfilaron por la calle de Alcalá, en dirección a Recoletos y la Castellana. Numerosos vendedores de confetti y baratijas del Carnaval se situaron desde la Puerta del Sol a la Cibeles, ofreciendo sus mercancías con atronadoras voces. Por esta calle hasta las cuatro y media de la tarde no había desfilado ninguna carroza; solamente se veía alguno que otro coche engalanado, sin demostrar nada excepcional. Al declinar la tarde la animación ha sido mucho mayor. En todos los cafés y establecimientos de la calle había numeroso público, especialmente en las mesas, desde las cuales se podía dominar mejor la calle. Algunas, según nos dijeron, fueron ocupadas por familias desde las once de la mañana.

En Recoletos
A medida que avanzó el día fue mejorando este, en cuanto a sol y alegría, aunque no en lo referente a la temperatura, que siguió siendo fría y desapacible. El sutil viento de la mañana se acentuó, convirtiéndose en un viento fuerte y molesto, que no trajo de bueno para, la fiesta más que la ventaja de despejar las nubes, dejando paso a los rayos pálidos de un sol de invierno, que dio grato aspecto ad Carnaval.
La gente se decidió entonces á ponerse en movimiento y acudir al lugar de la fiesta. Los tranvías que afluían a los paseos de Recoletos y la Castellana llegaban atestados de viajeros. En la plaza de la Cibeles era trabajoso el tránsito. La línea de guardias de todos los años dejaba libre la gran plaza circular para el desahogado tránsito de máscaras, coches, carrozas y automóviles ; pero, en cambio, era angosta y mermada la franja de terreno que le quedaba al público de a pie para llegar hasta los citados paseos. Para dificultar más el tránsito allí estaban, como otras veces, los vendedores ambulantes de confetti y narices de cartón con los bártulos propios de su industria, molestando al viandante, que tenía que hacer eses y regates para salir magullado de aquel turbión de gente.
A las tres la animación era grande. Infinidad de coches adornados y automóviles con máscaras penetraban en la pista de la fiesta. Los andenes laterales se hallaban doblados de gente y máscaras. El bullicio iba en aumento y grupos de señoritas y de jóvenes sostenían vivas escaramuzas, arrojando a manos llenas el papel de colores.
A las cuatro y media la fiesta había adquirido la animación máxima. Entre los concurrentes de las tribunas y las máscaras de las carrozas y coches era incesante el tiroteo de ramos, dulces y confetti, presentando el Paseo de la Castellana un conjunto delicioso y una pintoresca animación que alegraba el alma. El público se divirtió. Madrid era feliz.

En la Catellana
Por los altos de la Castellana reina un frío que pela, como si dijéramos. A los periodistas se les asigna una tribuna cercana del Hipódromo, allí donde el aire que viene de Guadarrama te refresca las ideas. Es un verdadero horror.
Confetti, muy poco. Máscaras... alguno que otro pierrot helado y algún que otro bebé en punto de congelación.
De tribunas, han llamado la atención algunas, que, como la cesta de D. Casto Aragón y la del Casino de Madrid, son muy artísticas y están muy bien construidas. La primera es de mimbre, y la segunda presenta bellos calados en la madera y un adorno de verdes plantas, muy elegante.

Las Tribunas... una por una
En la esquina del paseo de Colón está la de La Gran Peña, que, como las demás, ocupa el centro del arroyo, en una anchura de tres metros, por unos sesenta de largo.
Sigue la del Casino de Madrid, que tiene, aproximadamente, las mismas dimensiones, siendo su ornamentación sencilla.
A continuación se levanta la construida para D. Casto Aragón, que es una preciosa canastilla de mimbres, rematada con un dosel de flores. Está alfombrada interiormente y adornada con jarrones artísticos y guirnaldas de flores artificiales. Es la tribuna más alegre y coquetona de la Castellana en el presente Carnaval.
Está luego la del Círculo de Bellas Artes, que forma un pabellón de columnas, de unos cuarenta metros de largo, revestido con artísticos llorones y los escudos de Madrid y del Círculo que lo construye.
La que se ve luego es la tribuna de la Asociación de pobres de la Casa de Socorro del Congreso, de treinta y cinco metros de largo, con veintiocho palcos desahogados y cómodos, donde podrán acomodarse unas trescientas personas.
Tras ésta siguen dos pequeñas, de otros tantos particulares: una de ellas, de nueve metros, perteneciente a D. Antonio Gay, y capaces ambas para unos setenta espectadores.
Frente al palacio del marqués de Cubas está la de la Asociación de pobres del distrito de la Inclusa, de sesenta metros.
A continuación, en la esquina de la calle de Ayala, está la del Casino Militar, de cuarenta y cinco metros.
Sigue a ésta una muy pequeña, para cincuenta personas, en cuyos lados se lee: "¡Se vive!".
Otra, de D. Juan Ballesteros, de 60 metros, dividida en palcos y con espacio también para sillas.
A la altura de la calle de Zurbarán hasta Lista se levanta la de los pobres de la Casa de Socorro de la Inclusa, de 45 metros, capaz para 200 espectadores.
La del Círculo de la Unión Mercantil, con 100 palcos, para seis personas.
La del Sr. López Querol, de 16 metros, con palcos á los extremos y 80 asientos en el centro.
Otras dos modestas, de unos particulares.
Otra de la Sociedad Fotográfica.
La titulada "Rosas y cardos", pintada con adornos alusivos a estas flores y capaz para 50 asientos.
La del Ayuntamiento, con guirnaldas verdes y tapices imitados, y dividida en palcos.
La del Centro Asturiano, entre el paseo del Cisne y el palacio del ABC, algo mejor adornada con escudos pintados. Capaz para 500 sillas, además de los 10 palcos de que consta.
La del Círculo Francés, de 15 metros, que ostenta los colores de la bandera francesa.
La de la Brigada de Bomberos, de 48 metros, con 240 sillas y ocho palcos.
La titulada "La Tribuna Madrileña", de igual cabida y dimensiones.
La de la Casa de Socorro de la Latina, con 250 sillas y siete palcos.
Y la titulada "¡Alegría!", frente a la calle de Rafael Calvo, con 220 sillas por lado y 50 metros de longitud.

Desfile de carrozas y coches engalanados
A las tres en punto de la tarde empieza el desfile carrozas.
El Jurado se vio obligado a prohibir la admisión de una carroza con un título subido de tono.
Los papelillos semejan una multicolor nevada, como si se tratara de un capricho carnavalino.
El Jurado, compuesto por los Sres. Mesonero Romanos, duque de Tovar, Sánchez Anido, Gallo y otros concejales, se pasea a lo largo de la tribuna, para reaccionar los pies, que se quedan helados.

El desfile por orden de aparición:
"El puñao de rosas" de D. Antonio Ferrán y Medina.
"Paquete de tiza". Unos cuantos jóvenes han tenido la ocurrencia de vestirse con blusas blancas, y quieren convencer con ello a la gente de que se trata de un paquete de tiza. Ellos se divierten, y como esto es lo principal, ¡velay! Es de algunos estudiantes de Derecho.
"Gitanos a la feria", de D. José María Palanco. También sencillita. (En la fotografía)


Coche: "Crisantemos rosa", de la señora Olea.
Automóvil adornado, de la señora marquesa de Salamanca.
"Regalo de Pascua", carroza de los señores Gómez de la Serna. Es una cesta de viandas y botellas de champagne. (En la fotografía)


Coche adornado, de D. José Rivas.
"Roski", coche de cuatro jóvenes alegres.
"Ramo de flores", coche de la marquesa de San Eduardo.
"El peligro está en las curvas", carroza que representa una excursión al Guadarrama.
"Crisantemos blancos", automóvil adornado, de D. León Ornstein. (En las fotografías)



"Una gansada", carroza de doña Joaquina González, representando un grupo de gansos y gansas.
"Panier", carroza del Sr. Amador de los Ríos y señorita de Canalejas. (En la fotografía)


Una cesta azul, mejor dicho una carroza,"El amor y los celos, juntos residen", es una carroza adornada de azul, cuyo significado no hay quien lo entienda.
"Un rincón de Versalles". Carroza de don Pedro Bautista Vidal. Representa un trozo de jardín con trajes del siglo XVIII.
"Cuévano pasiego". Carroza de los señores de Requejo.
"Canards", de D. Rodrigo G. Puente. Es una colección de patos... pero sin patas.
"Los pierrots". Automóvil adornado del señor Cabello.
"Lawn-tennis", de los Sres. Rodero. Carroza adornada de blanco. Muy sencillita. El temor al agua ha matado al arte de Carnaval.
Landó "Rojos, rojos son", de la Sra. viuda de Vilaseca. (En la fotografía)


"Los bombones. Los verás pero no los catarás", de las señoritas de Moya. Unas muchachas, con acento muy dulce, piden suplicantes al Jurado un premio modesto.
"Viva la Prensa". Carroza de algunas señorita que se han puesto por montera las titulares de la mayoría de los periódicos madrileños. La carroza es de la señora viuda de Bernal.
"En busca de americanas", carroza de D. Francisco Serrano, que figura un rancho americano, con su cow-bois y todo.
"Su majestad el dinero y su majestad ti amor", del Sr. Yagüe, carroza que representa un templete.
"Entre nieve", de D, José Sánchez Pérez. Caballeros y señoritas envueltos en algodón en rama. Más que el Guadarrama parece una clínica. (En las fotografías)


"Allá penas". ¡Muy madrileña! Es una kermesse, de D. Mario Caballero.
Entre carrozas y coches pasa un anuncio de la Casa Coppel muy bien hecho. Representa un individuo que anda boca abajo, es decir, con las manos sobre el suelo. Claro está que el individuo que va dentro anda con sus propios pies, pero el efecto es muy cómico.


"A caza de mariposas", del Sr. Pons. Ya indica su nombre lo que representa la carroza. (En la fotografía)


"Los payasos del Real", de doña María Anglada. Muy sencillita.
"Troupe japonesa", carroza de D. Antonio Jiménez Godoy. Es una sombrilla, bajo la cual se cobijan algunos súbditos del Mikado. (En la fotografía)


"Hower-Stand", de las Srtas. de Gáyate. Es un blanco enrejado ó cenador inglés.
"Carmen. -En alta mar" Es un bote del Sr. Acero. ¡ Un bote de acero ! Pues un acorazado.
"En la verbena", de los Sres. De Otero.
"Coche violeta", de D. Isidro Luengo.
"A perra gorda el bote de pintura", carroza de D. Hipólito Flores.
"Tercer fracaso". Pierrot.
"Los que veranean en Solares o Se prohibe hacer aguas." Un solar. Dentro pasan un frío regular cuatro o seis valientes.
"Automóvil del pan de Viena", Coche anunciador. Repartieron alcachofas de pan de Viena, bocadillos y vino de Jerez, que el público cogía con entusiasmo.
"Gran guiñol", de D. Francisco Muñoz. Es un teatrillo de muñecos.
"Buena remesa para la nueva Empresa". Un cajón de monosabios.
"El mundo está lleno de demonios", de D. Luis Bonilla. Es un baúl mundo lleno de demonios... y de carne.
Una nube de muchachos va detrás del "Mundo lleno de demonios", entonando el "canta, vagabundo, tus tristezas por el mundo", porque, en efecto, sus ocupantes se aburren extraordinariamente.
"¡Olé los flamencos", coche de D. José de la Vega, ocupado por tres niños. (En la fotografía)


"Acertijo", del Sr. Sáinz Romillo. "Blanca como la nieve y negra como la pez", dice el lema. Quiere significar la carta escrita por Maura a Dato y Azcárraga, sin duda.
"Un cenador", coche muy bonito e interesante.
"Violetas". Es una cesta dorada, llena de violetas. (En la fotografía)


Coche blanco, del Sr. Rubio. Una maleta procedente de Tablada, de algunos maletillas, cuyos nombres no podemos oír.
Coche adornado, con demonios dentro, de D. José Ferrer. Muy bonito.
Coche de los Sres. de Castro.
"No queremos dormir", del Sr. San Millán. Un coche de bebés.
Carroza anunciadora del cinematógrafo Príncipe Alfonso. Representa, bien o mal, más bien lo primero, dicho sea en justicia, el teatro de la calle de Génova, por dentro y por fuera. La orquesta del teatro va tocando dentro de la carroza. Es grande y bonita.
"La boda del Rajah", que es muy bonita: la única merecedora de elogios sinceros y entusiastas de todas las presentadas. Representa un elefante, sobre cuyo lomo va un castillete ocupado por algunas cupletistas. Tras el elefante se alza la efigie de buda sobre un templete indio, también ocupado por muchachas. Ha sido elogiada unánimemente.



A última hora se presentaron algunas carrozas, entre las que merece mención la titulada "Todo el año es Carnaval", en la que hay tres grandes mascarones presidiendo un baile.


Desfile aéreo
A las cinco de la tarde se vio cruzar por Recoletos al dirigible España. Había salido el globo del Parque Aerostático a las cuatro y cuarto de la tarde tripulado por el coronel Vives y el capitán Kindelán. Regreso al Parque a las cinco y media.




Los premios 
CARROZAS
1º Desierto.
2º Desierto.
3º "La boda del Rajah".
Premio de 500 pesetas para carrozas anunciadoras, a la presentada por el cinematógrafo Príncipe Alfonso.

COCHES
1º Jarrón de porcelana, regalo de Su Alteza Real la Infanta Isabel, a «La caja de mariposas», del Sr. Campos.
2º Reloj de oro, regalo de S. A. R. el Infante D. Carlos, al automóvil de D. León Ornstein.
3º Figura de bronce, representando "La Poesía", regalo del Presidente del Consejo de Ministros, a "¡Olé los flamencos!", de D. José Vega.
4º Copa esmaltada, regalo del ministro de Kstado, al automóvil de la marquesa de Salamanca.
5º Busto de alabastro, regalo del ministro de Gracia y Justicia, al landó "Rojos, rojos son", del Sr. Vilaseca. 6.° Grupo de bronce, representando "La Protección", del ministro de la Guerra, al "Pitter de violetas", de D. Isidro Luengo.
7º Cenicero con pie de níquel, regalo del ministro de Marina, a la carroza "Regalo de Pascuas", del Sr. Gómez de la Serna.
8.° Grupo de barro, decorado, con lámpara eléctrica, figurando dos clowns, regalo del ministro de la Gobernación, á la carroza "Panier", de la señorita de Canalejas.
9º Figura de bronce, representando "La Victoria", regalo del capitán general, a "Crisantemos rosa", del Sr. España.
10º Figura de alabastro, representando un niño disfrazado de clown, regalo del gobernador civil, al automóvil de crisantemos de D. Adolfo Marquet.
11º Figura de porcelana, representando una vendedora de violetas, regalo del alcalde presidente, a "Entre nieve", de D. José Sánchez Pérez.

TRIBUNAS 
Premio para tribunas de Sociedades, desierto.
Premio para tribunas particulares: a la de D. Casto Aragón, que figura una cesta.



Chirigota final
Con la que está cayendo con los titulares de la Prensa de hoy, válida para una chirigota es esta prosa de José Rodao publicada en el periódico festivo y literario "Cádiz por dentro".

Romances de ciego.
Así la gente lo piensa
y de oponerse no hay modo;
está visto que de todo
tiene la culpa la Prensa.

Si un periódico combate,
tocando varios registros,
los actos de los ministros,
nunca falta un botarate

que haciendo a la Prensa odiosa,
exclame, soltando un terno;
— ¡Así nunca habrá gobierno
que haga labor provechosa!

Y si, en vez de censurar,
al que gobierna elogiamos,
dicen que nos ocupamos
sólo de pastelear...

Es de fiera la intención
del que escribiendo hace pupa,
el que bombea es que chupa
y explota la profesión,

y al que pega, poco o mucho,
y es luchador y valiente,
suelen llamarle indecente
y asqueroso papelucho.

Si con tono doctrinal
arte y ciencia, cuidadoso
propaga, es empalagoso;
si satiriza informal.

Y con todo esto que indico
no hay periódico, señores,
que dé gusto a sus lectores
aun cuando se vuelva mico.

Sólo el público favor
podríamos alcanzar,
escribiendo un ejemplar
para cada suscriptor.

Amenidad e interés
el lector así hallaría...
¡y qué contento estaría
por una peseta al mes! -

De valor haciendo alarde
-¡No hay prensa!- suelen gritar
los que la van a buscar
y la utilizan más tarde;

pero estriba la cuestión,
si con más calma se piensa.
No en que no tenemos Prensa
sino en que no hay opinión.

Esto da origen al mal,
irremediable y añejo,
que el periódico es reflejo
de nuestro estado social,

y si tiene deficiencias
la opinión no le maldiga,
pues mientras la causa siga
seguirán sus consecuencias.

Y aun hay gente que asegura
que es la Prensa un sacerdocio
y el periódico un negocio!...
¡Pues poco medró este cura!


Bibliografía

Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor.

En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2013) "Especial Carnaval de Madrid 1913", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/ ISSN 2444-1325

Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación.
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.

© 2016 Eduardo Valero García - HUM 013-000 ESP CRNVL 1913
ISSN 2444-1325

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